lunes, 29 de marzo de 2010

Quién te manda?

Las vacaciones fueron perfectas. Me enamoré de Brasil, de sus ciudades, de sus playas, de sus calles, de sus comidas, de sus negocios, de su gente. Con las chicas, disfrutamos de cada segundo del día. Desde el desayuno bien temprano, pasando por los minutos inertes haciendo la plancha en el mar. Disfrutamos de cada paso dado conociendo un lugar nuevo y cada risa ocasionada por nuestro intento de comunicarnos en portuñol con los brasileiros que a su vez se reían con nosotras de nosotras mismas. Todo era perfecto.

Pero claro, como no podía de ser de otra manera, en una perfecta mañana de mis perfectas vacaciones, me desperté de golpe, con pesada angustia, provocada por un mal sueño. Sí, había soñado con él, con el bendito treintón. Ahí estaba yo, feliz y divertida en Camboriú y ahí estaba él, vivito y coleando en mi subconsciente. No puedo creer las ganas de molestarme que tiene cierta gente.

sábado, 27 de marzo de 2010

TOO MUCH

Demasiado. Es rarísima la sensación. Pensar que hace un mes me sentía aburrida con la rutina. Y en pocos días, mi vida cambiará por completo. Bah, así suena como si fuera a cambiar de sexo o como si me hubiera ganado el loto, pero no, nada tan drástico. Simplemente en menos de una semana me iré de la ciudad en la que vivo hace 8 años -de hecho, el lugar donde más viví- para instalarme en la gran ciudad, dejaré mi trabajo en el que laburo hace 3 años, me mudaré de mi departamento, dejaré de vivir con mi mamá, con quien viví durante mis 24 años, y empezaré un posgrado, o sea que tendré que retomar la vida de estudiante que hace tiempo tenía abandonada. Tanto cambio, tanto cambio, y yo que entre la ansiedad por lo nuevo y la nostalgia por lo viejo ando deambulando como una zombie...

lunes, 8 de marzo de 2010

Con la cabeza en otro lado

Hace una semana, a esta hora, una angustia profunda me carcomía el cerebro. Me sentía vacía, aburrida, sin saber qué hacer. Tal es así, que mi amiga Clara me propuso salir a comer y a charlar para levantarme el ánimo. Y la única conclusión a la que llegamos en ese momento, fue que debería empezar terapia de manera urgente. Hoy, a esta hora, exactamente una semana después de aquello y sin siquiera haber llamado a un consultorio psicológico para averiguar turnos, mi mente da vueltas y se siente cansada, pero de tantos planes. Y esa es una de las sensaciones más gratificantes que existen, la del cansancio que sobreviene a una actividad plena. En menos de cinco días, voy a estar viajando con mis amigas Micaela, Rocío y Carola a Brasil, en un viaje que nos llevó cerca de un año de planificación. Y como si eso fuera poco, para mi alegría, hoy recibí una noticia que ya no esperaba, en cuanto al perfeccionamiento de mi carrera. Pero no voy a anticiparme contando detalles, casi cómo cábala. "Para que no se pinche", como dicen por ahí...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Cargada

Me siento así, cargada de una energía potencial, a punto de explotar. A principio de la semana, la incertidumbre, las dudas, las preguntas me angustiaban, pero hoy siento que me estimulan, que me motivan, que me dan ganas de animarme a hacer algo. Eso sí, sigo stand by, pero ya no desde el lado negativo de sentir que todavía no hice nada, sino desde el aspecto positivo de sentir que estoy a punto de hacer algo. Algo importante, algo radical. Me siento caminando al filo de la cornisa, sabiendo que estoy a segundos de animarme a tirar al vacío. Y aunque me da bastante miedo la idea, me da la impresión de que empiezo a disfrutar del vértigo. Sólo tengo que animarme a saltar.

martes, 2 de marzo de 2010

En transición

Hoy fue día de charlas varias. Charlas con compañeras de trabajo, charla con mi madre, charlas con amigas.... Charlas muchas, decisiones cero, eso sí. Pero bueno, hoy resultó ser un día más tranquilo. Pero dentro mío, a pesar de que trato de disimularlo hacia el exterior, siento que las aguas siguen agitadas... No sé si esta sensación llevará a buen puerto... Tengo miedo de que se convierta en un tsunami.

lunes, 1 de marzo de 2010

En crisis

Una vez más, me encuentro en plena crisis existencial. Y lo peor, es que se esta convirtiendo en un estado permanente y por ende, veo con temor que empiezo a acostumbrarme. Me duele la cabeza de pensar y pensar sin llegar a tomar ni una decisión. "Qué hago???", me pregunto todo el tiempo. Porque la pregunta "qué quiero" ya la tengo absolutamente contestada. Yo sé que quiero. El problema es que no sé cómo conseguirlo. Y mientras, no me conformo con lo que tengo. Porque soy así, inconformista por naturaleza. Y le doy vueltas y vueltas al asunto y no me decido. Qué hago?