Yo quería actualizar este blog diariamente...
Yo quería no hablar, ni reflexionar ni ocuparme de los hombres en este blog...
Yo quería empezar el año con la mente despejada, con las energías puestas en objetivos personales...
Yo quería no enroscarme tanto, no atormentarme a mí misma todo el tiempo dándole tantas vueltas a todo...
Yo quería no torturarme con las malas decisiones tomadas...
Yo quería permitirme disfrutar del momento, de cada momento...
Yo quería ser como antes, mucho antes, cuando vivía despreocupada y todo me importaba muy poco, o mejor dicho, nada me importaba demasiado...
Yo quería alegrarme por mis logros cumplidos y no lamentarme por los no alcanzados...
Yo quería tantas cosas... Pero no hay caso, yo no puedo dejar de ser yo.
miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
Bienvenida
No sé si esta bienvenida es para quien lea este blog (partiendo del supuesto de que alguien lo leerá) o para mi misma. Supongo que es una bienvenida con finalidad doble. La llegada del 2010 trajo aparejadas reflexiones y las reflexiones dispararon ganas de escribir y de expresar con palabras todas las percepciones, sentimientos y análisis contrapuestos que se debaten diariamente en mi cabeza. Debe ser como el cuarto o quinto blog que empiezo -los anteriores ya quedaron abandonados, sumando más basura al cyberespacio-. Pero espero no desistir tan rápido de este. De hecho a este blog le tengo más fe, porque por lo menos, es sincero. Comienza admitiendo mi esencia enroscada, paranoica y complicada. Y de sacar los trapitos al sol se trata. La idea es dejar de acumular pensamientos negativos y en vez de liberarlos en el diván de un psicólogo, los libero acá, que es gratis.
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